Cómo elegir materiales para tener una casa más sostenible

Además de sus características, hay que considerar que su obtención y colocación sean responsables con el medio ambiente. Tener una casa más sostenible es posible y en esta nota te contamos cómo hacerlo.

Cómo elegir materiales para tener una casa más sostenible

La realidad nos ha llevado a tomar conciencia de que no podemos seguir manteniendo una relación abusiva con el medio ambiente. Hemos entendido que con pequeños cambios de hábitos podemos contribuir a hacer un uso más responsable de los recursos y a reducir el impacto de nuestras acciones. Es por eso que, a la hora de construir o remodelar, debemos elegir materiales para tener una casa más sostenible.

Antes de conocer cuáles son las alternativas que ofrece el mercado, es importante chequear que los métodos de obtención y de colocación también sean sustentables.

Materiales para tener una casa más sostenible

  • Madera: si podemos asegurarnos de que tiene un origen certificado, asegura un impacto ambiental mínimo en su producción y en su ciclo de vida. Además, presenta beneficios considerables en aspectos como el aislamiento, permitiendo ahorrar elevados porcentajes en calefacción y/o aire acondicionado. Algunos derivados, como la OSB (compuesta por grandes virutas prensadas), permiten darle una nueva oportunidad a los restos.
  • Celulosa: obtenida a partir de papel desechado, funciona muy bien como aislante. Estas fibras se suelen obtener, por ejemplo, de periódicos reutilizados y tratados para imprimirles propiedades ignífugas, insecticidas y antifúngicas. De forma complementaria, la producción de este material es bastante económica.
  • Corcho: es un material con gran propiedad aislante en términos térmicos y acústicos. Su obtención se realiza directamente de la corteza de los árboles, por lo que no es necesaria la tala de los mismos. Normalmente se dispone en forma de paneles.
  • Lana de oveja: otra alternativa para mantener el calor en los ambientes y en los muebles, principalmente por cómo se comporta ante la humedad. Su origen es completamente natural y su obtención consume menos energía en comparación con otras opciones.
  • Barro cocido: se obtiene a partir de arcilla calentada a elevadas temperaturas, a la que se le aplican tratamientos naturales que favorecen sus propiedades. Es sostenible debido, entre otros aspectos, a su fácil reciclaje y a la reutilización de los residuos producidos en su elaboración.
  • Bambú: en otras zonas del planeta, como las tropicales y asiáticas, es bastante utilizado. Es resistente, ecológico, renovable y se puede emplear como sustituto de la madera. Su rápido crecimiento otorga una fácil recuperación a las zonas taladas.
  • Pinturas naturales: su empleo repercute positivamente en el medio ambiente. Esto se debe a que son biodegradables y favorecen la transpiración de los materiales; y en la salud de las personas, gracias a la menor expulsión de sustancias contaminantes.

¿Qué tener en cuenta?

A la hora de elegir materiales para tener una casa más sostenible se debe considerar que se traduzca en el ahorro de energía. Además de la reducción de la contaminación asociada y la consecuente mejora de la calidad de vida y la salud del usuario.

Casa de steel framing, más sostenible que una tradicional
Una buena elección puede generar ahorro de energía, reducción de la contaminación asociada y mejora de la calidad de vida y la salud del usuario.

Para ello, deben ser responsables con el medio ambiente, reciclables, naturales. No deben contener elementos tóxicos y que en su ciclo de vida presenten una reducción del uso de los recursos.

El objetivo final es conseguir que la construcción sostenible suponga un impacto menor para los ecosistemas y para el medio ambiente.

Steel Framing, una gran alternativa para una casa más sostenible

El sistema Steel Framing se destaca por tener a la sustentabilidad como una de sus principales características. Este método tiene como base perfiles de acero galvanizado 100% reciclables, recubiertos por un sistema de capas que funcionan como aislante térmico y refuerzan la estructura.

Se trata de una opción que permite reducir de manera significativa los tiempos de obra, el desperdicio de materiales y el consumo de agua en comparación con las técnicas convencionales.

Al mismo tiempo, la alta capacidad aislante que provee este sistema favorece una importante disminución del consumo energético, ya que permite conservar la temperatura de los ambientes con poco uso de artefactos como aires acondicionados, ventiladores o calefactores.

Esto se debe a que no tiene masa, es decir, los materiales que lo componen (telgopor, celulosa proyectada, yeso) se encuentran mucho menos densificados que los que se emplean en la construcción convencional.

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